* LUZ ADELA SAIGH *
LELA nació en Cali el 24 de junio de l969. En la capital del Valle, Colombia, reside hasta el día de hoy.
- Centro Cultural de Cali, Seminario Taller Cine Independiente César Coral, 2005
- Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, Cali-Colombia, Seminario Taller de Curaduría de Víctor Zamudio Taylor, 2004
- Banco de la República Seccional Cali, Seminario 4 conceptos fundamentales de la pintura, 2004
- Instituto Departamental de Bellas Artes, Artes Plásticas, 2003
- Museo de Arte Moderno La Tertulia, Cali-Colombia, Conferencia de Historia del Arte del Siglo X1X y XX, 2003
- Instituto Popular de Cultura, Artes Plásticas, 2000
- Banco de la República Seccional Cali, Taller de Curaduría y Montaje de Exposiciones, 2000
- Universidad del Valle, Música, 1997
- Instituto Departamental de Bellas Artes, Seminario taller de pintura con Miguel Ángel Rojas, 1994
- Conservatorio de Música Antonio Maria Valencia, Música, 1975
- Academia y Escuela de Pintura Martenot Otilia Hernández de Wolter, 1975
- Centro Cultural de Cali, Cali Ciudad Visible, 2005
- Colegio Alemán, 2005
- Instituto Departamental de Bellas Artes, 2003
- Universidad Javeriana, 1995
- Colegio San Luis Gonzaga, 1995
- Sociedad de Mejoras Públicas, 1994
- Centro Colombo Americano, 1976
La artista se encuentra siempre en procura de transfigurar la realidad, a partir de diferentes estados emocionales. Desde la infancia, en su transitar cotidiano, LELA ha buscado la manera de estallar sus emociones para dar un sentido real a sus diferentes incógnitas, sin encontrar coherencia todavía. Es por ello que sus obras exploran el malestar que la sociedad le ha ido creando, llegando al inconciente de los espectadores, quienes desde su visión duermen la realidad rodeados de infinitos distractores, políticos, sociales y económicos.
Contemplo diferente ‘’mi ver’’ que no es el tuyo, eso es IDENTIDAD. La participación emocional positiva y negativa en verdad favorece la retención y el reconocimiento, la exaltación de la belleza de lo ‘’feo’’. No quiero que veas como yo veo.
El aislamiento puede conducir a la transformación, a la transfiguración de la realidad. El aislamiento aumenta la ambigüedad.
Un cuerpo pintado nunca tiene cuerpo; un laberinto ocular o un flujo visual es la geografía de una incertidumbre que capta y absorbe la mirada.
Busco el límite de mi propia corporalidad. La piel se exhibe, en tanto más efectiva y real más rechazo promueve, el ‘’vestido’’ se deteriora, se desgasta, desaparece.
Apropiándome de la piel tangible, repulsiva, y valiéndome de ella le doy vida a través de la transformación, embellecida con el color, metafórica y expresivamente, textura, con la mirada del alma de artista que emerge desde sus adentros, tomando nueva vida como poesía para el espectador, quien pudo ser su dueño.
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